Una devastadora ola de incendios forestales está consumiendo vastas áreas en la provincia de Gyeongsang del Sur, Corea del Sur. Más de 87,000 hectáreas han sido destruidas hasta ahora, incluyendo bosques, tierras agrícolas y zonas habitadas. Las condiciones climáticas extremas, como altas temperaturas y fuertes vientos, han dificultado el control de las llamas. Más de 3,000 personas han sido evacuadas, y al menos 28 fallecidos han sido confirmados. El gobierno declaró estado de emergencia y desplegó al ejército para apoyar las labores de extinción y evacuación.





