En una nueva respuesta a la prolongación del conflicto en Ucrania, el Consejo de Seguridad de la ONU ha aprobado un paquete de sanciones económicas, diplomáticas y comerciales contra Rusia. Estas medidas buscan presionar al Kremlin para que retome las negociaciones de paz y detenga las ofensivas militares.
Las sanciones afectan sectores clave como la energía, defensa y tecnología, y han sido respaldadas por la Unión Europea, Estados Unidos, Canadá y Japón. Por su parte, el gobierno ruso ha calificado las medidas de “hostiles e injerencistas”, intensificando las tensiones geopolíticas a nivel mundial. La población civil en Ucrania continúa siendo la más afectada, con millones de desplazados internos y refugiados en Europa.





