Un video que mostraba a una orca atacando a una entrenadora llamada Jessica Radcliffe en Pacific Blue Marine Park se volvió viral en redes sociales, generando alarma entre usuarios a nivel internacional.
Investigaciones recientes confirmaron que el video fue completamente creado mediante inteligencia artificial. No existen registros de Jessica Radcliffe ni del supuesto incidente, y el parque mencionado tampoco figura en registros oficiales de instalaciones de entrenamiento de orcas. Expertos en medios digitales advierten que este tipo de contenido puede engañar fácilmente al público y difundir desinformación de manera masiva.
El caso resalta la necesidad de implementar medidas de educación digital para que los usuarios aprendan a verificar la autenticidad de videos virales y otras publicaciones en redes sociales. Además, el fenómeno demuestra cómo la inteligencia artificial puede generar contenido visual convincente que, aunque falso, puede ser percibido como real. La viralización de este tipo de videos tiene implicaciones en la percepción pública sobre animales salvajes y en la confianza en la información que circula en internet.





