En Nueva York, el secretario general de la ONU, António Guterres, lanzó un llamado contundente: el mundo está alcanzando un punto de inflexión en la lucha contra los combustibles fósiles. Durante su discurso, destacó que en 2024, cerca del 92.5% de la nueva capacidad eléctrica provino de energías renovables, con una inversión récord de $2 billones, superando en $800 mil millones a la inversión en fósiles.
Guterres subrayó que esta tendencia cuesta menos, es más segura, y está reduciendo los riesgos asociados con la volatilidad del petróleo y el gas. Sin embargo, advirtió sobre desafíos persistentes como tensiones geopolíticas, escasez de minerales críticos y las nuevas demandas energéticas de la IA.
El llamado fue claro: los gobiernos deben eliminar subsidios a combustibles fósiles y las grandes tecnológicas comprometerse a utilizar 100% energía renovable hacia 2030. La ONU considera este momento como una “ventana histórica” para fijar una economía global más verde antes de la COP30 en Brasil.





