Estudios y plataformas como Netflix, Disney+ y Amazon Prime Video han comenzado a reducir sus presupuestos de producción, enfocándose ahora en herramientas de inteligencia artificial. El uso de IA en guionización, doblaje automatizado, efectos especiales y personalización del contenido promete reducir costos y acelerar los procesos creativos.
Sin embargo, esta decisión también genera controversia: sindicatos y creadores independientes alertan sobre una posible homogeneización del contenido y la pérdida de empleos en áreas técnicas y artísticas. La industria enfrenta un punto de inflexión entre eficiencia y creatividad, y el futuro del entretenimiento digital está en juego.





