Científicos del IDIBELL, en Barcelona, han logrado mantener con vida y funcionamiento un parche de tejido cardíaco impreso en 3D durante más de un mes, marcando un hito en el desarrollo de terapias regenerativas para enfermedades del corazón.
Este tejido fue implantado en modelos animales y mostró una integración exitosa con el sistema circulatorio, gracias a la incorporación de microvasos creados capa por capa mediante bioimpresión. Se trata de un paso clave para abordar lesiones cardíacas sin necesidad de trasplantes completos.
El equipo planea iniciar pruebas en cerdos a partir de septiembre y, si los resultados acompañan, podría llegar a ensayos en humanos en unos cuatro años. La meta es ofrecer soluciones viables y menos costosas usando células humanas de donante.
Aunque aún enfrentan desafíos de financiación, los investigadores destacan el potencial transformador de esta tecnología, que podría revolucionar los tratamientos para afecciones cardíacas crónicas en un futuro cercano.





