El presidente Donald Trump ha retomado las deportaciones exprés, un procedimiento acelerado que permite la expulsión rápida de migrantes sin audiencia completa en tribunales. Esta medida se ha implementado luego de que el Tribunal Supremo de EE.UU. validara la autoridad del Departamento de Seguridad Nacional para efectuar estas acciones.
Recientemente, cinco personas provenientes de países como Vietnam, Jamaica, Laos, Yemen y Cuba fueron deportadas bajo este mecanismo, en medio de críticas de organizaciones de derechos humanos que argumentan que se trata de violaciones a los derechos fundamentales y a la protección internacional. Estas deportaciones podrían aumentar considerablemente, afectando a comunidades migrantes en todo el país.
El gobierno justifica la medida señalando que se dirige principalmente a personas con antecedentes criminales o que representan riesgo para la seguridad pública.





