Nestlé sorprendió al mundo corporativo al despedir de forma inmediata a su director ejecutivo, Laurent Freixe, tras descubrir que ocultó una relación romántica con una empleada directa, violando las políticas de gobernanza de la compañía. La investigación fue liderada por el presidente Paul Bulcke y el consejero independiente Pablo Isla, con apoyo externo, tras una denuncia interna. Freixe, con casi 40 años en Nestlé y apenas un año en el cargo, no recibirá indemnización. Su puesto será asumido por Philipp Navratil, veterano de la empresa desde 2001.
Este despido se suma a una serie de controversias similares que han sacudido a otras multinacionales, como BP y McDonald’s, evidenciando una tolerancia cero hacia conflictos de interés en las grandes corporaciones. En Puerto Rico, donde Nestlé tiene fuerte presencia en distribución y manufactura, el cambio en la cúpula no afectará su estrategia.





