La policía turca detuvo al menos a 30 personas en Estambul durante un intento de llevar a cabo una marcha del Orgullo LGBTQ+, que había sido estrictamente prohibida por las autoridades. Activistas planeaban una concentración pacífica para manifestarse por sus derechos, pero la intervención policial se produjo temprano en la mañana.
Organizaciones de derechos humanos condenan la acción como parte de una tendencia represiva que se intensificó en los últimos años en Turquía. Denuncian que estas medidas limitan la libertad de expresión y asociación. Los detenidos enfrentan cargos por infringir órdenes administrativas y desobediencia civil.





