El desfile militar en la Plaza de Tiananmen no solo mostró misiles y drones, también dejó una imagen que sacudió la geopolítica mundial: Xi Jinping, Vladimir Putin y Kim Jong Un juntos en el mismo palco.
Lo que oficialmente era una conmemoración por los 80 años de la victoria sobre Japón, terminó convertido en un mensaje directo a Estados Unidos. Tres líderes que enfrentan sanciones internacionales se mostraron unidos, enviando una señal de poder en medio de tensiones crecientes.
El presidente estadounidense Donald Trump reaccionó de inmediato, acusando a la “tríada” de conspirar contra su país. Expertos interpretan la escena como un paso más en la estrategia china de tejer alianzas que desafían el orden mundial dominado por Occidente.





