La gobernadora de Puerto Rico, Jenniffer González, confirmó que las maniobras militares de EE. UU. continuarán en la isla y que llegarán más equipos, incluyendo aviones de combate F-35. El anuncio se dio durante la visita del secretario de Guerra, Pete Hegseth, y del jefe del Estado Mayor Conjunto, Dan Caine, quienes supervisaron entrenamientos anfibios y vuelos tácticos enmarcados en la lucha contra el narcotráfico.
González calificó esta presencia como “un mensaje directo a Nicolás Maduro”, al tiempo que celebró que Puerto Rico sea “el centro de operaciones y logística” de EE. UU. en el Caribe. Sin embargo, crecen las críticas: manifestantes se congregaron frente a la Base Aérea Muñiz, temiendo un retorno a la militarización de Vieques y Culebra, donde aún hay restos de municiones de cuando eran campos de tiro hasta 2003.
La gobernadora insistió en que “no hay bombardeos ni presencia militar” en esas islas, mientras partidos opositores cuestionan los riesgos ambientales y de seguridad.





