El primer ministro de Nepal, K.P. Sharma Oli, dimitió este martes luego de una revuelta juvenil que dejó al menos 19 muertos y más de 347 heridos, según datos de EFE. Las protestas comenzaron tras la prohibición de 26 redes sociales, incluyendo Facebook y YouTube, lo que desató el enojo de jóvenes que vieron la medida como un ataque a su libertad de expresión y a sus negocios digitales.
Aunque el Gobierno revocó la medida, la indignación continuó, alimentada por denuncias de corrupción y el contraste viralizado en TikTok entre el lujo de las élites y la pobreza de la población. Manifestantes incendiaron residencias de altos funcionarios, mientras los disturbios paralizaron el tráfico aéreo en Katmandú.
Varios ministros dimitieron y partidos aliados abandonaron la coalición, forzando la caída de Oli, una figura dominante de la política nepalí. ONU y Amnistía Internacional exigen una investigación independiente sobre la represión, la más violenta desde 2006.





