Puerto Rico vuelve a estar en el centro de la atención militar de Estados Unidos. Tras la confirmación de ejercicios de los Marines en el sur de la Isla, el senador Carmelo Ríos adelantó que el próximo mes llegará una delegación de congresistas, muchos de ellos ligados a la comisión de asuntos militares en Washington.
Los movimientos en bases como Fuerte Allen, en Juana Díaz, despiertan especulaciones sobre una posible expansión de presencia militar en Puerto Rico, justo en momentos de tensiones con Venezuela y del avance de intereses chinos y rusos en Latinoamérica.
Aunque Ríos aseguró que se trata de “logística y no bombardeos”, el comisionado residente Pablo José Hernández rechazó cualquier intento de remilitarizar la Isla, recordando la lucha histórica contra las bases en Vieques y Culebra.





