Una nueva huelga de controladores aéreos en Francia ha generado el caos en Europa, dejando a más de 30.000 pasajeros sin poder volar. Ryanair confirmó la cancelación de más de 170 vuelos, afectando tanto rutas directas como aquellas que cruzaban el espacio aéreo francés.
La protesta, impulsada por sindicatos que reclaman mejoras laborales, obligó a reducir las operaciones en los aeropuertos principales de París y en Niza. Las interrupciones se intensificarán el viernes, con hasta un 40% menos de vuelos programados.
La aerolínea criticó con dureza la situación, acusando a los sindicatos de perjudicar a miles de familias justo en el inicio de la temporada vacacional. Por su parte, las autoridades francesas señalaron que las conversaciones con los gremios fracasaron días antes del paro. Otras compañías como EasyJet también se vieron afectadas, mientras asociaciones europeas de aviación exigen acciones urgentes para evitar que huelgas nacionales interrumpan vuelos internacionales.





